Hoy he pensado mucho en ti
soñé que estaba entre tus brazos
que me besabas muy feliz
y susurrabas:"no puedo vivir sin ti".
Pero muy pronto desperté
habia una lágrima en mi rostro
que me decía:"olvídate"
que ya he llorado mucho por esa mujer.
Pero esa lágrima no entiende que sin ti
ella nunca existiría para mi
pues a tu lado yo he llorado siendo feliz
y ahora lo hago porque no estas junto a mi.
Luego me dice así es mejor
que si un lágrima se escapa
es porque ya en el corazón
no cabe ni una gota mas en su interior
Y así en mis labios término
como un suspiro oí tu nombre
que de esa lágrima salió
y de repente tu recuerdo me tranquilizó.
Y solo espero que algún día tu vuelvas a mi
que la vida es solitaria ya sin ti
pues a tu lado yo he llorado siendo feliz
y ahora lo hago porque no estás junto a mi.
El día que tus labios me digan: ¡Ya no te quiero! Mis versos vestidos de luto arrojarán palabras de quejas escritas por mi pluma herida con el tintero de mi corazón.
Ahogaré mi desdicha entre noches de bohemias y rones apuñalando mi corazón con cada sorbo de esa filuda daga de palabras que me arrojaste.
Posaré mi rostro pálido sobre el féretro de mi alma. Y mi mente convicta en tu nombre claudicará tus caricias al compás de un concierto de recuerdos.
Así: Esperaré el ocaso de mi muerte el día que tus labios me digan: ¡Ya no te quiero!
Te acostumbraste a recibir migajas de amor, A limitar el cariño que nace. Te acostumbraste a vivir con lo poquito que te daban, Tan solo pasión, momentos comprimidos.
Cuando nos conocimos, tal vez pensaste Que mi amor era igual al amor vivido, Me amaste por encima, y cuando te presenté mi amor,
Te asustaste, te dio miedo al ver tanto amor, Al verdadero amor. El amor limpio y sincero, el amor transparente, El amor sin límites.
Ese amor que te di, y no quisiste, Porque estabas acostumbrada a las migajas de amor, Y yo te puse el manjar en su plenitud, Y no te atreviste a probar lo bueno, lo verdadero.
Te asusto el amor, y si antes hubiera sabido, Te hubiera dado, tan solo migajas, Y seguro hubiera evitado, el sufrimiento De estar enamorado.